jueves, 18 de agosto de 2016

UN POCO DE RESPONSABILIDAD, ¡POR FAVOR!


“Es fácil esquivar nuestras responsabilidades, pero no podemos esquivar las consecuencias de esquivar nuestras responsabilidades”.-Josías Charles Stamp.




Hace unos meses, Belén Claver me hizo una entrevista para el apartado de su blog Mujeres con Recursos y me preguntó ¿qué tópicos sobre RRHH te gustaría desmitificar?

A lo que yo respondí:

“Desmitificaría sobre todo los que nos etiquetan como el enemigo”. Los profesionales de RRHH no tenemos asignado únicamente el rol de los despidos, los que bajan el sueldo, o los que no lo suben, de hecho muchos de nosotros nos centramos en buscar estrategias de motivación y contratación. Considero que esta imagen tan negativa está obsoleta y sacada de contexto.
Habría otros tópicos muy generalizados, como que descartamos indiscriminadamente currículums, que existe ausencia de feedback de las entrevistas o que somos meros gestores administrativos.
Como en todo, hay diversidad de opiniones, buenas y no tan buenas. Lo que está claro es, aunque suene típico, que no se puede generalizar ni etiquetar. Tenemos que ampliar nuestra visión de las cosas y no quedarnos con los tópicos, por lo menos sin contrastar. Cada persona y cada profesional es un mundo, y como es lógico habrá quien actúa impecablemente y quién no.

Tratando de mostrar la cara amable de los RRHH, haré un inciso acerca de la necesidad de responsabilidad, compromiso y seriedad profesional, aplicable a todas las personas por igual, tanto a las que tienen empleo como a las que lo buscan. Es de urgente necesidad que las personas tomemos conciencia de la importancia de implicarnos y ser formales con las vicisitudes y obligaciones que la vida nos plantea. Siento decir que últimamente tanto en el entorno laboral como en el personal, me encuentro con personas con un escaso sentido de la responsabilidad y me atrevería a decir, con una falta de madurez preocupante.

Quizá a veces me expreso de forma que puede parecer tremendista, lo sé, pero es que de todas las condiciones básicas y necesarias como personas adultas que somos, considero de suma importancia la RESPONSABILIDAD Y LA EDUCACIÓN, pero no la educación académica en sí misma, si no la educación que te aporta el crecimiento personal, la que te aporta el ser consecuente con nuestros actos, la experiencia que nos aporta la vida, la que te aporta el ser respetuoso con los demás y en definitiva, la que nos aporta el valorar a los demás como nos gustaría que nos valorasen.

Considero que, comprender que la responsabilidad es un valor y entender la necesidad de asumir distintas responsabilidades en cada momento y circunstancia de la vida, es de vital importancia.

Vivimos en un mundo cada vez más egoísta, donde hay una diferencia radical entre las clases sociales, donde se valora el trabajo de ciertos profesionales y el de otros parece no ser importante, donde las empresas piensan en sus intereses más que en el bien común, donde muchas personas no respetan, critican las opiniones y los estilos de vida ajenos. Vivimos en un mundo egocéntrico, en el que se desvaloriza a muchas personas, sus necesidades, su trabajo. Vivimos en un mundo deshumanizado, llegando a un punto que parece que ya no nos asombren las atrocidades e injusticias que a diario se cometen, y no nos asombran ni asustan porque se ha vuelto habitual y la costumbre insensibiliza los sentidos y los sentimientos hasta casi neutralizarlos.

Creo que hay un ambiente generalizado de desmotivación y se nos olvida cómo y lo que es vivir.

La motivación es una herramienta para alcanzar el éxito. Estar motivado significa estar preparado para actuar. Podemos saber cada ítem acerca de cómo alcanzar el éxito, pero es necesario actuar para conseguirlo. ¡Vivimos en un mundo donde sólo unos cuantos luchan y actúan por cambiar las cosas!

Puede sonar demagogo, pero como siempre reivindico, ¡entre todos tenemos que conseguir estar motivados y actuar!

Debemos creer en nosotros y en lo que podemos alcanzar, disfrutar de todo al máximo, cuidar lo que tenemos, ser nosotros mismos, querernos, provocar que las cosas sucedan, dar las gracias, ser sinceros, escuchar y comprender a los demás, evitar las preocupaciones innecesarias, sobre todo aquellas que no está en nuestras manos resolver, reconocer y alagar el trabajo bien hecho de quien nos rodea, transmitirlo a quien corresponda…En definitiva, debemos evitar la frustración con nosotros mismos, actuar en las áreas de nuestra vida que requieran mejoras y tomar una decisión,  cambiando nuestra conducta, y sobre todo, enfrentándonos a la causa que produce esos desajustes.

En una ocasión leí, “hay que globalizar el bien, la solidaridad, el amor al prójimo, el autodesarrollo individual y la responsabilidad social integral. Y ésta, es tarea de cada persona y de la humanidad en conjunto” 

Como decía Confucio, "La vida es muy simple pero insistimos en hacerla complicada", ¿no creeis? 


¡Espero vuestras opiniones! :)