viernes, 20 de febrero de 2015

¡¡¡SI ESTÁS TRISTE SONRÍE, PORQUE NO HAY MAYOR TRISTEZA, QUE LA TRISTEZA DE NO VERTE SONREÍR!!!




Según la Wikipedia, la tristeza es una de las emociones básicas (no natales) del ser humano, junto con el miedo, la ira, el asco, la alegría y la sorpresa. Estado afectivo provocado por un decaimiento de la moral. Es la expresión del dolor afectivo mediante el llanto, el rostro abatido, la falta de apetito, etc. A menudo nos sentimos tristes cuando nuestras expectativas no se ven cumplidas o cuando las circunstancias de la vida son más dolorosas que alegres... Yo no lo podría haber definido mejor!! Y ¿de qué sirve estar triste? De nada!!

Es cierto que hay situaciones en las que ese sentimiento es una reacción más que  natural, por ejemplo: ante el fallecimiento de un ser querido, alguna otra importante pérdida, un grave acontecimiento... Sin embargo, hay veces que ante ciertos contratiempos reaccionamos con una tristeza o melancolía exagerada y nos sentimos derrumbados, nos aislamos y nos encerramos en nuestros pensamientos negativos...y es que no hay mayor tormenta que la que está en nuestra cabeza!! Preocuparse más de lo normal, sólo hace que la tristeza se agrande y dure aún más. Dar vueltas y vueltas a lo mal que nos sentimos, o a los nuevos males que nos pueden sobrevenir, lo único que produce es ampliar la tristeza!!

Sentir esa angustia en ocasiones, es normal, pero debemos tratar de controlar estas emociones y evitar que se conviertan en un estilo de vida. Estando triste muy a menudo o dejándonos invadir por la tristeza, solo alejaremos de nuestro  lado las cosas, momentos y personas  que la vida nos ofrece y nos perderemos la oportunidad de ser felices!!

Debemos de intentar que cuando nos surja algún inconveniente, contratiempo, desilusión, decepción...no convertirlo en el fin del mundo!! Si nuestros problemas tienen solución no nos preocupemos, y si no la tienen para qué nos vamos a preocupar!! (aunque yo soy de las que opina que todo tiene solución, más pronto o más tarde, pero la tiene!!)

Por tanto:
  • Si tenemos ganas de llorar, lloremos. Desahoguémonos, por qué no?? Pero no lo convirtamos en algo diario y habitual!!
  • Centrémonos en el ahora!! En ocasiones la desazón y la tristeza llegan por pensar demasiado en el futuro o en hechos que ya han quedado atrás.
  • Pensemos que es una situación pasajera!!
  • Mantengámonos ocupados en otras actividades y en mimarnos un poquito, nos lo merecemos!!
  • Charlemos con un/a amigo/a!! 

...y sobre todo en lugar de enfocarnos en el problema, pensemos en las soluciones que le podemos dar!!

¡¡¡Nunca digamos no puedo!!! 
¡Insistamos una y otra vez!