jueves, 3 de octubre de 2013

CUIDADO!!!! NUESTRO LENGUAJE CORPORAL NOS DELATA!!!




Lo que trasmitimos por medio de nuestros movimientos o nuestros gestos, es decir nuestro lenguaje corporal, delata completamente nuestros sentimientos o percepción acerca de la persona con la que estamos interactuando.

Cuando conversamos con una o varias personas, reflejamos y enviamos miles de señales y mensajes a través de nuestro comportamiento. Los siguientes datos presentan algunos de los reflejos de ciertos actos, existen muchísimos más!!!:


ACTO


LO QUE REFLEJA
Acariciarse la barbilla
Toma de decisiones
Entrelazar los dedos
Autoridad
Dar un tirón al oído
Inseguridad
Mirar hacia abajo
No creer en lo que se escucha
Frotarse las manos
Impaciencia
Apretarse las nariz
Evaluación negativa
Golpear ligeramente los dedos
Impaciencia
Inclinar la cabeza
Interés
Palma de la mano abierta
Sinceridad, franqueza e inocencia
Caminar erguido
Confianza y seguridad en si mismo
Pararse con las manos en las caderas
Buena disposición para hacer algo
Jugar con el cabello
Falta de confianza en si mismo y inseguridad
Comerse las uñas
Inseguridad o nervios
La cabeza descansando sobre las manos o mirar hacia el suelo
Aburrimiento
Unir los tobillos
Aprensión
Manos agarradas hacia la espalda
Furia, ira, frustración y aprensión
Cruzar las piernas, balanceando ligeramente el pie
Aburrimiento
Brazos cruzados a la altura del pecho
Actitud a la defensiva
Caminar con las manos en los bolsillos o con los hombros encorvados
Abatimiento
Manos en las mejillas
Evaluación
Frotarse un ojo
Dudas
Tocarse ligeramente la nariz
Mentir, dudar o rechazar algo.


AHÍ VAN ALGUNOS CONSEJOS A LA HORA DE INTERACTUAR CON LAS PERSONAS (tanto a nivel laboral como personal)

Utilizar nuestros ojos para hablar
La persona que mira limpiamente a los ojos de otros es una persona segura, amistosa, madura y sincera. Sus ojos y su mirada pueden decir tanto porque expresan prácticamente todas las emociones: alegría, tristeza, inquietud, tensión, preocupación, estimación o respeto. Por sus ojos muchas veces se puede saber lo que está pensando. Por eso, constituyen una ayuda poderosa en la conversación.

Usar adecuadamente de las manos
Nuestras manos se pueden aprovechar muy bien para complementar nuestras palabras y dar mayor fuerza a la conversación. No utilizarlas para hacer cualquier cosa que distraiga a la otra persona. Tampoco usarlas violentamente o palmoteando.
  
Cuidado con lo que tocamos
Hay muchas personas que siempre están dando palmadas en la espalda o tocando a los otros en los brazos, como para llamar su atención. Es bueno demostrar cariño, pero también hay que guardar el debido respeto a los demás. Mostrarlo no tocando a la otra persona innecesariamente. Hay quien se siente muy molesto si le tocan, cuidado! Pero tampoco debemos hablar o escuchar con las manos metidas dentro de los bolsillos porque eso denota indiferencia y mala educación.

Gestos que denotan impaciencia o aburrimiento
La actitud física demuestra lo que se a está sintiendo. Si alguien finge interés en una conversación, la otra persona se dará cuenta muy fácilmente por sus gestos y ademanes. Moverse nerviosamente o levantarse, cruzar y descruzar las piernas, moverse en el asiento o mirar constantemente el reloj demuestra aburrimiento y es una gran falta de respeto. Si tienes que mirar la hora, hazlo en el reloj de otro.

Aprender a sentarse
Aprendamos a sentarnos tranquilos cuando se escucha. Debemos repartir equitativamente el peso de tu cuerpo para no cansarnos mientras estás sentado conversando. Si nos sentamos en el borde de la silla, es indicativo que deseamos irnos tan pronto como sea posible.
Si cambiamos constantemente de posición, estamos expresando a gritos que estamos aburridos. Si movemos incesantemente los pies durante la conversación, nuestro interlocutor pensará que estamos molestos, inseguros, irritados, nerviosos, cansados o aburridos. Hemos de situarnos en una posición cómoda y descansada que nos permita respirar mejor y manejar mejor nuestra voz.

Control de la mirada
Cuando estemos hablando con alguien, no debemos mirando a todos lados: a la ventana, al techo, al suelo o limpiando sus uñas. Tampoco debemos mirar curiosamente los zapatos, pantalones, camisa o peinado del que habla. Debemos mantener el contacto ocular, pero sin fijar en exceso la mirada. De todas formas, si queremos fijar la mirada durante mucho tiempo en alguien sin cansarte psicológicamente, mira su entrecejo. Para el otro/a no hay diferencia.

Control de las expresiones del rostro
¡Sonreír! Intercalar sonrisas cálidas y francas en la conversación transmite confianza, alegría y buena disposición. Sin embargo, no exagerar!!!!. Sonreír demasiado frecuentemente puede convertir el gesto en una especie de mueca y dar la impresión de que es algo vacío y fingido. Apretar exageradamente los labios puede delatar que tenemos dudas o desconfianza acerca de lo que el otro está diciendo o sugerir que no estamos expresando realmente lo que pensamos o sentimos.


Aquí dejo el enlace de un vídeo donde se describe que delatan los gestos y posturas de varios personajes políticos en diferentes encuentros.